“Aprendimos de nuestras madres y abuelas a hacer pan casero en hornos de leña. Este conocimiento nos motivó a organizarnos y crear nuestra panadería artesanal, usando la receta tradicional. Gracias al apoyo de Makipurana, conseguimos equipos, asesoría y recursos para superar dificultades. Creamos una marca!. En un año recuperamos la inversión inicial y pudimos mejorar nuestro proceso de producción. Esta experiencia fortaleció nuestros lazos, nos comprometió más y mejoró nuestra situación económica. Estamos muy agradecidas.”
Paulina Bejarano, beneficiaria del proyecto, 2023